Con estos 5 TIPS encontrarás la motivación para ponerte a sudar


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13 de Septiembre de 2017 a las 11:44

Empezar es lo más difícil. Pensamos demasiado en toda la preparación y esfuerzo que requiere adaptarse a una rutina de fitness y al final es menos de lo que pensamos.

Sólo necesitas 20-60 minutos de tu día. Ni siquiera tiene que ser todos los días. Es hora de liberarse de esos pensamientos negativos y empezar con una rutina de ejercicios ¿o no?

 

  1. Empieza con 20 minutos.

Si piensas que ir al gimnasio a entrenar como mínimo 1 hora, dos a tres veces por semana te quita demasiado tiempo y energía, puedes empezar con una rutina en casa haciendo ejercicios con tu propio peso (hay muchas aplicaciones y videos con rutinas cortas). Si no puedes convencerte tan fácilmente o te falta la motivación, agenda una sesión con tu M.A.N.D.U. Personal Coach para que te enseñe y motive con una rutina adecuada.

  1. Agenda tus entrenamientos en el calendario como si fuera una reunión importante o una visita al médico.

 Si tus entrenamientos están agendados en tu calendario, te prepararás mentalmente y sabrás que estarás ocupado/a durante ese tiempo. Si no tienes una rutina de fitness semanal, no vas a poder rendir bien en el trabajo ni en la vida personal, ese espacio de tiempo es para ti y para poder dar lo mejor de ti el resto del día y de la semana. ¡Tu cuerpo y mente lo necesitan!

  1. Variedad y entretención en cada actividad.

Es importante que mezcles tu rutina de entrenamiento, puedes ir a correr, salir en bicicleta, hacer un entrenamiento con tu propio peso, agendar sesiones con tu Personal Coach para que te varíe los ejercicios o simplemente puedes salir con tu familia o amigos a la naturaleza.

  1. Motivación positiva.

Puedes escribir tus objetivos y frases motivacionales favoritas en lugares donde puedas verlas constantemente (por ejemplo en el baño, en una pizarra o como fondo de pantalla de tu teléfono) ¡También puedes animar a tus compañeros de trabajo, amigos o  pareja a entrenar juntos y así la motivación es mejor! 

  1. Sentir el efecto post-entrenamiento.

Acuérdate siempre de cómo te sientes después de haber entrenado, una tonelada de endorfinas y un cansancio positivo, lleno de energía y de fuerza. Muchas veces pasa que queremos saltar un entrenamiento porque estamos cansados, sin energía o porque tenemos demasiadas cosas que hacer. Si te acordaras de lo bien que te sientes luego de entrenar, desearías estar así siempre. Nuestros socios hablan sobre el efecto post-M.A.N.D.U.

 

 

 

 


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